El primer hogar
Este espacio no nació de un encargo. Nació en medio de un proceso personal profundo — cuando por primera vez tuve el coraje de crear un espacio que no respondía a expectativas externas, tendencias o ideas prestadas. Respondía a una verdad interior que comenzaba a reconocerse y expresarse con libertad.
Cada decisión venía de adentro — los objetos que guardaban memoria, las plantas que pedían espacio, los colores que ya existían antes de ser elegidos. Piezas encontradas en mercados, heredadas, traídas de viajes. Nada puesto por estética. Todo puesto por lo que significaba.
Fue aquí donde comprendí que los espacios no solo pueden contener belleza. También pueden convertirse en una expresión de identidad.
Y fue aquí donde Sol Interior encontró su voz.





































